El jean es esa prenda única que, con el correr de los años, logró convertirse en un ícono cultural mundial, constituyendo una forma de expresión: rebeldía, juventud e incluso comodidad para ir al a trabajo todos los días.

En un principio, cumplía funcionalidades laborales: principalmente el trabajo duro. Años después, en la década del 50, se empezaron a imponer como una prenda juvenil.

En la década de los 60 se convirtieron en símbolo de la juventud rebelde, y en los años 70, en la prenda universal que no conocía diferencias de sexo, clase o raza.

Hoy el jean es parte de nosotros, resulta imposible imaginar nuestro placard sin esta prenda que nos otorga la libertad necesaria para seguir moviéndonos todos los días.